Cómo contratar (correctamente) un seguro para nuestro auto

En un país como el nuestro, es un alivio saber que sólo tres de cada diez conductores aún no cuentan con seguro. Hace unos años la cifra era mucho muy superior. Para que lo entendamos mejor, de los 27 millones de vehículos registrados, de los cuales el 53% son automóviles, aún faltan 10 millones de vehículos por asegurar, pero como dijimos hace un momento, antes eran muchos más quienes no tenían seguro.
El problema de no tener seguro es que se cierran muchas puertas y se hacen muchos gastos, claro si el valuador del seguro no emite un veredicto adverso en tu caso, lo cual es otro viacrucis que tocaremos en un artículo posterior.
Un dato que descubrimos, sorprendente por aquellos que aún piensan que mujer al volante peligro constante, lo sabemos aún queda gente así, es que de cada 10 accidentes fatales 8 corresponden a hombres y sólo 2 a mujeres.
Bueno es hora de pasar a darte unos consejos antes de salir y contratar un seguro de auto.
Pero primero, ¿por qué contratarlo? Es sencillo, un seguro te respalda contra distintos riesgos, pero sobretodo te ampara por daños causados a terceros en sus bienes, así como lesiones o hasta fallecimiento. Ahora sí, vayamos al meollo del asunto.

 

Lo más importante es que quien te venda el seguro sea un Agente Certificado, quien es un profesional capacitado y autorizado por la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF). Ese sería nuestro primer tip.

 

El segundo tip es conocer el total de la suma asegurada. Ésta corresponde al valor comercial del automóvil, por lo que en caso de un percance sirve de base para calcular el deducible y la responsabilidad máxima de tu aseguradora.

 

Considera que no debes contratar por contratar, los tres últimos consejos te harán ver que, primero, debes saber elegir la cobertura de tu seguro.

 

Dentro de los seguros de auto hay pólizas que manejan coberturas básicas y otros que son de cobertura amplia. Si vas a contratar o renovar tu seguro elige no por el precio sino por los beneficios de protección que te ofrecen.

 

La cobertura amplia te cubre los daños del automóvil, robo de vehículo, daños a terceros, accidentes al conductor en sus bienes o persona.

 

La limitada, sólo se hará valida si hubo robo del vehículo, daños a terceros, accidentes al conductor en sus bienes o personas. Y la responsabilidad civil cubre daños a terceros.

 

Como en todos los contratos, no olvides leer las letras chiquitas, fíjate bien en las condiciones que no cubre el seguro del auto. Por ejemplo, daños cuando el conductor carezca de licencia, se encuentre en estado de ebriedad o bajo el uso de drogas. Este punto nos lleva a decirte: en el caso de un choque, los gastos médicos del conductor, o sea tú, son opcionales en cualquiera de las tres coberturas antes mencionadas.

 

Por último, revisa que todos los datos que aparecen en la carátula de la póliza, sean correctos. Si tienes dos nombres, por ejemplo, y el segundo viene antes del primero, ahí ya existe un error, pues por ley una persona se llama: Adrián David y tú te llamas David Adrián. Tampoco olvides revisar los datos del automóvil, las sumas aseguradas y contratadas, así como el monto de la prima a pagar, en caso de accidente.
Scroll al inicio